Penetra el crepúsculo por ventanas y puertas
y se unifica todo;
un silencio de alcoba
se extiende por el espacio que habita presencias
y redescubre las noches tibias,
los días claros y dorados,
y allí, la vida palpita y crea,
se experimenta sin espera.
Cuando la tarde se aleja de sí
para fundirse en noche,
–ignora por qué–
nuevos sonidos se presentan:
notas que caen en la alfombra,
como apremios imposibles,
se dividen y florecen,
se escapan por resquicios y grietas
para elevarse
por viajes que improvisan en las ondas,
irradian sus transparentes cuerpos ligerísimos,
sus timbres combinados con armonías brillantes
en su aventura de búsqueda eterna.
Virtuosas notas,
apasionados tactos de belleza indagadora,
que sanan heridas abiertas
en lamentos y silencios de un vacío
pleno de muros;
vuelan y viajan siguiendo su condición primera:
libres de expectativas, crecen, son y manifiestan.
Isabel, 14-02-2016
Noche azul
Luna llena de azul y plata,
trazas caminos de luz;
todo está en calma.
El mar delinea su horizonte
de un cielo siempre distante,
siempre junto a él.
Todo el alrededor es paz y ritmo,
silencio y latido,
belleza y cadencia …
Apacigua el agua con su música
la esclavitud yerma y seca del suelo
a su propia densidad y peso.
El paisaje del mar
eleva en lo aéreo
a la esperanza
vistiendo la eternidad de azul,
la plata alborea en su presente
como crepúsculo interminable.
Los ojos contemplan la belleza del cielo;
el silencio del suelo
se eleva entre las ondas,
parece respirar…
Los pasos suspenden su ritmo,
aquietan su verdad para admirar
el eterno navegar
sobre el relieve dócil
de una belleza dormida entre los velos
de un sueño blanco y azul.
Isabel, 23-1-16
Como meciendo al tiempo
Oigo alborear el día…
el canto del sol ilumina sus frutos;
como meciendo al tiempo,
tararean tus labios
mientras trazas sendas y mares,
prados creados con flores y notas,
con sílabas y texturas de armonías
que elevan sus delicadas transparencias
hacia lo alto,
como ofrendas que el aire ofrece a la luz,
y sonrío al verte así,
solo y lleno
de la totalidad del Todo,
absorto, embebido
en esos profundos mares altos,
por los que navegas.
Isabel, 17-1-16
Canto al silencio
Escucho…
Silencio expandido.
Tu voz lo arrulla con su canto.
El silencio y su sonrisa.
Ambos fundimos
nuestro gozo en el espacio
que tu corazón crea desde su aliento,
al compás de sus ritmos,
en sus notas y quiebros,
…sólo tu voz
y el leve roce de los signos…
La creación expande los límites
de pentagramas y tiempos.
Me encanta escuchar
–nos decimos sin voz–
la belleza del canto
que se apoya en lo eterno
a través de su tiempo.
Isabel 23-1-16
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